vernos a nosotros mismos, y nos olvidamos que si deseamos hacerlo necesitamos de la paz y el sosiego interior.
Las tensiones y el ajetreo de nuestro diario quehacer nos impide vernos y también nos impide ver a los otros como son.
Deberíamos estar atentos y no juzgar tan fácilmente a los otros y a nosotros.
Nuestro entorno se mueve y no refleja siempre la verdad que somos.
lunes, 3 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario